A veces desearía ser una ninfómana,una engreída, una esclava. A veces miraría al cielo y sólo vería nubes y claros, juncos yunqueros y no poetas malditos. A veces, la vida, es maravillosa, es absolutamente incalculable, pero los placeres, raras veces son eternos, raras veces nos conceden el placer de llegar al más puro éxtasis emocional. Y si amigos, así es la vida, los placeres se convierten en recuerdos caóticos que duran en tu mente lo que tus garras internas se obstinan en preservar. Y así también, se inventó la fotografía, para dotar de poderes, un tanto firmes, a estas garras, que son, el corazón.
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