miércoles, 6 de noviembre de 2013
The sound of... silence?
La inmensidad de los corazones y las mentes es algo a veces desesperante. Esas barreras, casi imperceptibles, que separan nuestros propios pensamientos, de los ajenos. Nuestros cambios emocionales están tan ligados a los seres de tu alrededor a la vez que tan distantes. Si se piensa, somos los causantes de la felicidad y de la desgracia ajena, y sin embargo, nunca llegamos a comprender el resultado de nuestra obra. La mayor frustración es no poder abarcar algo tan propio como los sentimientos humanos, el egoísmo humano.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario